Llavero con costuras en el borde en color a juego con el cuerpo de poliéster. Incluye dos anillas metálicas en color plateado. Anilla principal ideal para llaves.
Tamaño:
0.2 x 13 x 3 (cm)
Composición: Poliéster
Peso: 6 gramos
Unidades por caja: 1000 unidades
Medidas caja: 35 x 25 x 38 (cm)
Tampografía
La tampografía es un proceso de impresión que consiste en imprimir nuestro diseño en hueco-grabado en una placa plana. Se aplica la tinta de forma uniforme en la placa, y un tampón de silicona presiona sobre la superficie creando un calco perfecto para estampar sobre nuestro producto. Se puede marcar a una o varias tintas planas. Se usa sobre todo para objetos pequeños cómo los bolígrafos, USB, llaveros, encendedores… y es la solución más económica para diversos artículos.
Transfer serigráfico
El transfer serigráfico es una técnica similar a la serigrafía. La diferencia consiste en que en lugar de transferir la tinta directamente sobre el producto, primero se imprime en un papel de transfer. Este papel transfer se aplica después al producto mediante una plancha térmica. La ventaja de esta técnica es que admite cuatricromía (la serigrafía solo permite aplicar tintas planas) y se obtienen resultados muy uniformes. Está indicada para cantidades pequeñas en productos textiles. Se suele usar para regalos cómo porta documentos, mochilas, bolsas non woven, productos de corcho, balones de fútbol…
Sublimación
La sublimación es una técnica de marcaje compleja, que no limita el número de colores en el diseño pero que solo se puede aplicar en un producto fabricado especialmente para ello y cuya base es blanca. Es una técnica compleja porque se realiza al cambiar el estado de la tinta de sublimación de sólida a gaseosa mediante la aplicación de calor. La impresión es nítida, de gran calidad y tiene una gran resistencia a las temperaturas extremas. La sublimación permite reproducir fotografías a todo color, con una gran calidad por lo que las posibilidades de personalización son infinitas. Se suele aplicar en productos textiles como camisetas, bandanas, cojines, bolsas… pero también en alfombrillas de ratón, paraguas o tazas.